Esta es una receta de esas que solo aparecen en los libros de cocina. De hecho, nunca la he encontrado en un restaurante, ni siquiera en los del sur de Chile, y el día que lo haga, de seguro será un tanto cara, no por sus ingredientes, sino por el trabajo que implica prepararla.

Los Choritos al alambre, o al alicate, los he preparado tres veces en mi casa, siempre para ocasiones especiales, ya que en Santiago lo más difícil es encontrar choritos de un buen tamaño. Para mí, entre más grandes, mejor. La receta que leí incluía cebolla, pero opté por quitarla y  reemplazarla por ají. Como no he probado la original, no tengo punto de comparación, así que ojalá alguien la pueda preparar y compartir sus resultados.

Ingredientes para cuatro personas:

  • 12 choritos maltones o zapatos, recomendable los más grandes que se puedan encontrar.
  •  1 Kilo de queso granulado, ese mismo que se compra para las pizzas.
  •  3 longanizas largas ahumadas, ideal si son de Chillán. Sino, cualquier longa sirve.
  •  4 a 5 ajíes verdes, o rojos, o amarillos, o del color que tenga.
  •  Pimienta
  •  Merquén

Además, se necesitan 4 a 5 metros de alambre galvanizado, que se usa para colgar ropa en las casas y un alicate cortante.

El costo de la receta debe bordear los $10.000. Lo mejor es buscar los ingredientes en el Mercado Central (choritos) y el resto en la Vega Central.

Preparación:

Se corta la longaniza en rodajas. El grosor depende del gusto del cocinero y la preferencia de los comensales. En tanto, el ají se corta en tiritas delgadas Primero, cocinar a baño maría (al vapor) los choritos, estarán listos cuando comiencen a abrirse. Después, se abren las valvas del chorito hasta tener espacio para poder rellenarlas con queso granulado, unas rodajas de longaniza, ají picado en tiritas, pimienta y merquén a gusto.

Ya rellenos los choritos, se amarran con alambre y se colocan sobre una parrilla, un horno a gas o uno eléctrico. Yo los preparé en un horno eléctrico. Estarán listos cuando comience a escurrir el queso derretido por el borde de los choritos. Se corta el alambre con el alicate, pero cuidado con quemarse, salen muy calientes. La idea es servirlos rápido para que el queso no se endurezca. Para acompañarlos, lo ideal es un vino blanco frío y muy fresco, un sauvignon blanc sería perfecto.

Como ven, no tiene nada del otro mundo preparar esta receta, pero su sabor es increíble. Después de probarla, las machas a la parmesana pasan directamente al olvido.

[highlight color=’#81caea’ text-color=’#ffffff’]Por: Carlos Montoya [/highlight]

Participa en la conversación 1 Comentario

  1. Excelente receta!!

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Críticas